Hoy nos hemos “perdido” en el Barrio Chino de
Bangkok
Y sigue la
borrachera de sentidos: imágenes, olores, sonidos… A primera hora, el templo
del Amanecer: una restauración interminable está sacando su belleza. No es de
extrañar que cuando el rey vio este templo al alba, pensó que era de oro… Después,
la calle Kao San, el paradigma de los mochileros, con muchas reminiscencias de
los años sesenta. ¡Una pasada! ¿El buda de oro? ¡Increíble! Cinco toneladas y
media de icono religioso… Y como marcan las guías: nos hemos perdido en el
laberinto de calles de Chinatown. Y no es una figura literaria, ha sido real: durante
una hora no sabíamos cómo regresar al hotel (el inglés de los chinos: nefasto y
mi mandarín, ni te cuento…). Comida y descanso en el hotel, ¡por fin! A las seis me han traído el traje al hotel (me
he sentido como Richard Gere en Pretty woman) y para acabar, un nuevo e intenso
dia: shopping en National Stadium. El paraíso del consumismo: miles de metros
cuadrados de centros comerciales (Siam Center, Siam Center, MBK,..) a los que puedes
acceder directamente desde el Skytrain. Yo creo que el propietario de Corte
inglés no ha venido nunca porque lloraría. Para que te hagas una idea: dentro
de los centros puedes comprarte desde un Lamborghini, ver una peli en IMAX, ir
al gim, ver un combate de Muai Thai o hasta
hacerte tatuaje…
Toni Serrano

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